Efectos secundarios de la depilación láser

El tratamiento depilatorio con láser es generalmente un procedimiento seguro cuando es llevado a cabo por un profesional cualificado y experimentado. De todos modos, existen riesgos y efectos secundarios asociados a la depilación con láser. Si sientes cualquiera de estos efectos secundarios, debes ponerlo en conocimiento inmediato del profesional que está administrándote el tratamiento. Los efectos secundarios pueden agruparse en diferentes categorías:

Efectos secundarios normales de la depilación láser:

Es normal experimentar ciertos efectos secundarios menores después del tratamiento. Dentro de esta categoría podemos incluir:

  • Inflamación del folículo tratado durante alrededor de tres días.
  • Dolor, hormigueo o entumecimiento.
  • Picor en el área tratada.
  • Enrojecimiento de la zona tratada: Este efecto secundario es muy común entre la gente que se somete a un tratamiento de depilación láser y suele durar unos tres días. La exposición al láser puede crear una herida en la dermis que hace que la zona se enrojezca. Este efecto puede reducirse enfriando la zona después del tratamiento.
  • Efectos secundarios temporales de la depilación láser:

    Estos efectos desaparecen después de un corto periodo de tiempo que puede variar según el caso desde unos días hasta semanas o incluso meses. Pueden ser los siguientes:

  • Enrojecimiento del área después del tratamiento.
  • Inflamación del área tratada.
  • Ampollas en la piel del área tratada: Esto puede ser causado por haber utilizado una frecuencia del láser mayor a la que requería tu tipo de piel. Los aparatos actuales utilizan sistemas de enfriamiento que han reducido este riesgo.
  • Hipopigmentación: Este efecto suele darse en la gente con piel oscura que se ha sometido a múltiples tratamientos. Es temporal en la mayoría de los casos.
  • Efectos secundarios serios de la depilación láser:

    Hay algunos efectos secundarios serios en el tratamiento de depilación láser que puedes experimentar. Son de mayor gravedad y duración que los habituales y temporales y pueden causar problemas si no son tratados de la manera adecuada. Dichos efectos son los siguientes:

  • Cicatrización: Las cicatrices eran en el pasado el peor efecto secundario que podía producirse, ya que no podían ser borradas. La principal causa de la cicatrización es el láser en sí mismo, aunque una infección después del tratamiento también puede causar la creación de tejido cicatrizal. Los sistemas de depilación láser basados en pulsos han minimizado el riesgo de cicatrización tras el tratamiento.
  • Hiperpigmentación: Consiste en el oscurecimiento de la piel. Puede ser causada por un incremento en la producción y almacenamiento de pigmentación bajo la piel y es más habitual desarrollar este problema si la persona está habituada a broncearse o si por naturaleza tiene una piel oscura. Los efectos son por lo general temporales y pueden tratarse con agentes blanqueadores.
  • Quemaduras: Las quemaduras en la piel tratada son un grave efecto secundario pero, afortunadamente, no son frecuentes. Pueden ser tratadas proporcionando a las heridas los cuidados adecuados.
  • Daños oculares debidos al láser: El tratamiento con láser puede provocar heridas en los ojos. Por ello, la seguridad de los ojos durante el tratamiento resulta imprescindible. Debes llevar una protección en los ojos adecuada a la longitud de onda del láser que prevenga que los ojos entren en contacto directo o indirecto con el láser y evitar así cualquier tipo de daño ocular.
  • Infección de las heridas: La infección de las heridas sólo ocurre cuando la epidermis de la piel resulta dañada. En estos casos las bacterias, virus y hongos pueden provocar una infección por lo que se deben usar cremas antibióticas o antivirales para minimizar el riesgo de infección después del tratamiento.
  • Efectos secundarios poco habituales de la depilación láser:

    Existe la posibilidad de experimentar algunos efectos secundarios raros. Son muy poco comunes pero conviene tenerlos en consideración. Entre ellos podemos incluir:

  • Hematomas en las áreas tratadas.
  • Infección.
  • Púrpura: Este efecto es causado por el sangrado bajo la piel, lo que hace aparecer una erupción de color rojo o púrpura. Puede ser causado por daños en la pared de algún vaso sanguíneo. Usualmente es un efecto temporal que desaparece al de tres o cinco días. De todos modos, si notas este efecto debes ponerlo en conocimiento de un médico o del especialista que está administrándote el tratamiento de depilación láser.
  • Postillas: La aparición de costras o postillas puede ocurrir después del tratamiento con cierto tipo de láser y suele deberse a haber tratado en exceso una determinada zona. Debe ser tratado con cuidados postoperatorios, sobre todo si han aparecido después de un tratamiento con láser alejandrita o láser de rubí de largas pulsaciones.